El
mundo está de luto.
El
papa Francisco murió este lunes a las 7:35 de la mañana, a los 88 años, en su
residencia de la Casa Santa Marta.
La
noticia del fallecimiento del Papa Francisco a los 88 años ha generado una
profunda conmoción en todo el mundo, y Perú no ha sido la excepción. En las
redes sociales, miles de cibernautas han expresado su tristeza y respeto por el
pontífice, compartiendo recuerdos y mensajes de gratitud por su legado. La
partida del Papa ha tocado especialmente a los peruanos, quienes recuerdan con
afecto su cercanía y su mensaje de justicia social, paz y solidaridad.
Jorge
Mario Bergoglio lideró la Iglesia católica desde 2013 y falleció después de que
el domingo 20 de abril del 2025 diese la bendición en la Plaza San Pedro
durante la Pascua de Resurrección. Hizo el saludo y les dio la bendición. Así
fue la última aparición pública del papa Francisco en la misa de Pascua.
El
papa Francisco, a lo largo de su pontificado (2013–2025), impulsó una serie de
reformas significativas tanto en el Vaticano como en la Iglesia Católica en
general. Aquí las principales reformas:
1.
Reforma
de la Curia Romana
Constitución
Apostólica Praedicate Evangelium (2022): Rediseñó la estructura de la Curia
para hacerla más ágil, misionera y al servicio de las iglesias locales.
Creó
nuevos dicasterios (ministerios), como el de Evangelización, que pasó a tener
prioridad sobre el de Doctrina de la Fe.
Permitió
que laicos y mujeres pudieran dirigir departamentos vaticanos, algo antes
reservado a cardenales u obispos.
2.
Reforma
económica y transparencia financiera
Reorganizó
el Instituto para las Obras de Religión (el “Banco del Vaticano”) y promovió
auditorías externas.
Creó
la Secretaría de Economía para centralizar la gestión financiera.
Aplicó
normas contra el lavado de dinero y fomentó la rendición de cuentas, incluso
investigando casos de corrupción dentro del Vaticano.
3.
Postura
pastoral más inclusiva
Abogó
por una Iglesia menos rígida, más misericordiosa:
Abrió
espacios de acogida para personas LGBT y parejas en situación
"irregular".
Permitió
que se debatiera sobre la comunión a divorciados vueltos a casar (Amoris
Laetitia, 2016).
En
2023, autorizó la bendición de parejas del mismo sexo, aunque sin equipararlas
al matrimonio.
4.
Compromiso
con el medio ambiente y la justicia social.
Encíclica
Laudato Si’ (2015): Llamado urgente para cuidar el planeta, denunciando el
cambio climático, la explotación ambiental y la indiferencia global.
Denunció
el sistema económico actual como “injusto en su raíz” y pidió una economía al
servicio de las personas y del bien común.
5.
Sinodalidad
y descentralización
Promovió
una Iglesia sinodal, donde todos los fieles —no solo los obispos— tienen voz.
Impulsó
el Sínodo sobre la Sinodalidad (2021–2024), como un proceso de escucha global
con participación de laicos, mujeres y jóvenes.
6.
Comunicación
y estilo personal
Cambió
el tono del papado: más sencillo, cercano y directo.
Abandonó
muchos símbolos de poder, como la cruz de oro o el uso exclusivo de tronos.
Dio
entrevistas frecuentes y utilizó un lenguaje claro, a veces informal, que
conectó con creyentes y no creyentes.
Su
muerte se dio después de haber pasado más de un mes de haber salido del
hospital policlínico Gemelli de Roma por una infección respiratoria de la cual
se estaba recuperando tras recibir el alta el 23 de marzo de 2025. Su muerte
pone fin a más de 12 años y 39 días de un pontificado que ha sido histórico.
Por haber sido el primer papa latinoamericano y convivio con un papa emérito,
el alemán Benedicto XVI, algo que no pasaba desde hace siglos.
El
cuerpo del pontífice será velado desde el 23 de abril en la Basílica de San
Pedro, donde los fieles podrán acudir a despedirse durante varias jornadas.
Esta fase forma parte del periodo conocido como sede vacante, en el que cesa la
autoridad ordinaria del papa y se prepara el camino hacia una nueva elección.
Se
espera una gran afluencia de visitantes, por lo que se han reforzado los
dispositivos de seguridad en torno a la basílica. Por otro lado, su cuerpo será
expuesto en un féretro abierto, no en un catafalco, como marca la costumbre.
El
funeral del Papa tendrá lugar este sábado 26 de abril en la plaza de San Pedro
a las 10:00 horas, presidido por el Decano del Colegio Cardenalicio, en
presencia de líderes religiosos y jefes de Estado de todo el mundo. El
comunicado fue difundido el martes después de celebrarse la primera
congregación de cardenales, quienes decidieron la fecha y otros detalles del
funeral.
El
pontífice solicitó en vida ser sepultado en la Basílica de Santa María Mayor,
siendo una decisión inédita en uno de los templos más importantes de Roma y un
lugar con el que siempre tuvo un vínculo especial. A diferencia de sus
predecesores, no será enterrado en las criptas vaticanas bajo la basílica de
San Pedro. Fuentes del Vaticano indicaron que la decisión del papa Francisco
responde a su deseo de mantener un vínculo cercano con los fieles y romper con
algunas tradiciones establecidas en la Iglesia católica. Fue allí donde acudió
a rezar tras su elección en 2013 y donde en múltiples ocasiones pidió la
intercesión de la Virgen por los más necesitados.
De
aquí en adelante, la iglesia se debate entre mantener el rumbo de Francisco o
regresar a la tradición conservadora. Mucho dependerá de quién será su sucesor.
Desde hace algunos meses vienen circulando listas de nombres de los papables,
siendo alguno de ellos conocido como de la clase conservadora, que en mi
opinión será su sucesor.
La
muerte de Francisco ha activado uno de los procesos más complejos y enigmáticos
del Vaticano: la elección de su sucesor. Tras una etapa marcada por su apertura
al diálogo, sus posiciones reformistas serán tomadas en cuenta en el Cónclave
de la Capilla Sixtina que se prepara para decidir quién será el próximo líder
espiritual de los más de 1.300 millones de católicos en el mundo. Y entre los
nombres que suenan hay figuras que destacan.
Matteo
Zuppi, cardenal de Bolonia, representa la línea más continuista con el legado
de Francisco. Progresista, comprometido con causas sociales y cercano a la
comunidad LGTBI, ha bendecido a parejas homosexuales y defiende una visión de
Iglesia abierta. Su perfil, sin embargo, genera resistencias entre los sectores
más conservadores del Colegio Cardenalicio.
Robert
Sarah, originario de Guinea, simboliza una posible vuelta a posiciones más
tradicionales. Ha sido crítico con los avances impulsados por Francisco, como
la apertura a los divorciados o la acogida de personas LGTBI. A pesar de sus
posturas conservadoras, goza de un amplio respeto dentro y fuera de África.
Luis
Tagle (filipino), una figura carismática, políglota y cercana a los jóvenes.
Aunque sus posiciones son a veces ambiguas, ha sido uno de los hombres de
confianza del pontífice argentino y tiene una visión global de la Iglesia que
muchos consideran necesaria.
Angelo
Bagnasco, italiano, ya jubilado como arzobispo de Génova. A sus 82 años,
representa la línea dura del catolicismo europeo, con posturas inflexibles
sobre celibato, divorcio o bendiciones homosexuales. Sería una elección que
apostaría por el freno al reformismo.
Pietro
Parolin, actual secretario de Estado del Vaticano. Italiano, con experiencia en
relaciones internacionales, se perfila como un candidato de equilibrio. A pesar
de ciertas polémicas en su pasado, su nombre ha estado presente desde hace
años.
El
proceso para elegir a su sucesor ya está en marcha. Según las normas de la
Iglesia Católica, el cónclave debe comenzar entre 15 y 20 días después de la
muerte del pontífice, es decir, entre el 6 y el 11 de mayo de 2025. Durante el
cónclave, los cardenales electores se reúnen en la Capilla Sixtina para elegir
al nuevo papa. El proceso puede durar desde unas pocas horas hasta varios días
o semanas, dependiendo de la rapidez con la que se alcance el consenso
necesario. Se requieren dos tercios de los votos para elegir al nuevo pontífice,
y si tras múltiples votaciones no se logra, se puede optar por una mayoría
absoluta. La noticia más esperada será cuando salga humo blanco de la Capilla Sixtina. “Ya tenemos Papa”.
Por: Ulises Rodas
Fuente:
Abierta