El endeudamiento municipal por
Rafael López Aliaga
Por: Ulises Rodas, Dr. en Economía
En el debate político, los
opositores a la gestión de Rafael López Aliaga suelen utilizar el endeudamiento como arma retórica más que como indicador técnico de desempeño.
Recientemente, ha surgido una discusión sobre el sobreendeudamiento de la
Municipalidad de Lima Metropolitana, esbozado en el debate presidencial del 31
de marzo del 2026 por el candidato presidencial Mesías Guevara.
Para empezar, te diré que no fue una
deuda, fue una operación financiera reconocida a nivel internacional; si todos
los detractores entendieran de operaciones financieras, cambiaría toda la narrativa. Empezando por el
candidato presidencial Mesías Guevara, quien fue gobernador regional de
Cajamarca y no hizo ninguna operación financiera de reconocida valía. Lo voy a explicar: lo que hizo López Aliaga, él creó un fideicomiso con dos impuestos municipales, el vehicular y el de alcabala. En vez de pedir préstamos, adelantó los ingresos futuros de la municipalidad. Eso permitió financiar obras sin tocar el presupuesto diario de Lima. Además, ese fideicomiso está controlado por un banco fiduciario con reglas de auditoría y transparencia. Por eso no se considera deuda pública, sino una operación de inversión garantizada.
Como resultado de esta operación, el alcalde de Lima fue galardonado por LatinFinance en agradecimiento a la exitosa
emisión de bonos internacionales por 1,200 millones de soles (Revista Caretas),
reconocida como la mejor operación financiera de toda Latinoamérica y
el Caribe. Por eso, antes de repetir la ignorancia de algunos, investiga, porque
mientras algunos critican sin entender, otros están modernizando la gestión pública
del país.
Existen voces de algunos políticos que
el endeudamiento municipal constituye un
delito, y que tiene que ser denunciado; en principio, una operación financiera
de fideicomiso no constituye delito por ser una herramienta de este tipo reconocida por la ley peruana; la deuda no es intrínsecamente negativa. De
hecho, es una herramienta estándar para: Suavizar el gasto, permitir
inversiones grandes hoy que se pagarán con los impuestos de mañana (cuando la
obra ya genera beneficios). Es considerada como un apalancamiento para ejecutar
obras que el presupuesto corriente no permitiría y, si el dinero endeudado se
invierte en activos productivos (metropolitano, puentes, saneamiento) que mejoran la productividad de la ciudad, la
deuda se considera "sana". El problema surge cuando la deuda financia gasto corriente (sueldos, burocracia) o cuando la capacidad de pago se ve
comprometida.
Para que el endeudamiento
constituya un delito, deben configurarse tipos penales específicos, como
peculado, colusión o negociación incompatible. En esta operación existe
ausencia de los tres tipos penales; voy a hacer mención de corrupción (no hay
sobreprecios, no hay desvíos de fondos a cuentas privadas y los procesos de contratación
son transparentes).
El endeudamiento ha sido autorizado
por acuerdo de concejo municipal; es un acto administrativo legal (la Ordenanza
n.º 2604 de la Municipalidad Metropolitana de Lima, suscrita por el alcalde
Rafael López Aliaga con fecha 29 de febrero de 2024). El Ministerio de Economía
y Finanzas (MEF), mediante DECRETO
DE URGENCIA n.º 003-2024, suspende temporal y excepcionalmente las disposiciones del
Decreto Legislativo n.º 1275, que aprueba el Marco de la
Responsabilidad y Transparencia Fiscal de los Gobiernos Regionales y Gobiernos
Locales, y exonera de los requisitos previos de
cumplimiento de reglas fiscales a los Gobiernos Regionales y Gobiernos Locales. En consecuencia, la Municipalidad de Lima realiza la operación de deuda garantizada
con recursos provenientes del impuesto de alcabala e impuesto vehicular.
Dejar
en suspenso hasta el 31 de diciembre de 2024 lo dispuesto en el segundo párrafo
de la Sexta Disposición Complementaria Final del Decreto Legislativo n.º 1275, el cual aprueba el Marco de la Responsabilidad y Transparencia
Fiscal de los Gobiernos Regionales y Gobiernos Locales.
Una
deuda moderada para obras estratégicas es motor de desarrollo. Criticar el
endeudamiento “per se” es ignorar cómo se financian las ciudades modernas. Lo
que se debe vigilar es la transparencia, la capacidad de pago futura y, sobre
todo, que el cemento puesto se traduzca en bienestar real para el ciudadano, para
la ciudad de Lima. La gestión pública se debe juzgar no por la existencia de
deuda, sino por la calidad del gasto.
Las
obras del alcalde Rafael López Aliaga:
Estos son todos los bypasses en construcción: algunos
por terminar.
1. El bypass de la pista nueva tiene 800
metros.
2. El bypass Huarochirí tiene 500 metros de longitud.
3. El bypass Villa María tiene 900
metros.
4. El bypass Nicolás Arriola tiene 350 metros de longitud.
5. El bypass Próceres Wiese tiene 3.6 km.
6. El bypass José Granda tiene 780
metros.
7. El bypass Tomás Valle tiene 850
metros.
8. El bypass Surco tiene 330
metros.
9. El bypass Los Próceres tiene 380 metros.
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