La
eficiencia regional en el país: entre las obras terminadas y las obras
incumplidas.
El corte
de nuestro análisis en inversión pública se fija entre enero de 2023 y octubre
de 2025; los gobiernos regionales administraron 117,150 millones en recursos
destinados a inversión pública. En un contexto de creciente demanda por
infraestructura básica, reactivación económica y reducción de brechas sociales,
la capacidad de convertir presupuesto en obras reales se ha convertido en el
termómetro más fiable de la gestión subnacional.
Los datos
oficiales revelan una realidad dual: mientras algunas regiones logran entregar
hospitales, carreteras y colegios con notable eficiencia, otras acumulan
proyectos inconclusos que, lejos de beneficiar a la población, se convierten en
símbolos de frustración y desconfianza.
El
ranking de la eficiencia: quiénes sí entregan lo prometido.
|
Región |
Obras adjudicadas |
Obras concluidas |
(Tasa de conclusión
(%) |
Monto total invertido
(S/ millones) |
Obras por concluir |
|
La libertad |
217 |
142 |
65.4 |
7950 |
75 |
|
198 |
128 |
64.6 |
7200 |
70 |
|
|
Lambayeque |
176 |
112 |
63.6 |
6100 |
64 |
|
Piura |
205 |
129 |
62.9 |
6800 |
76 |
|
Junín |
189 |
117 |
61.9 |
6400 |
72 |
|
Cusco |
192 |
118 |
61.5 |
6600 |
74 |
|
Ica |
168 |
102 |
60.7 |
5300 |
66 |
|
Lima Provincias |
154 |
93 |
60.4 |
5000 |
61 |
|
San Martín |
142 |
85 |
59.9 |
4500 |
57 |
|
Ancash |
178 |
106 |
59.6 |
5700 |
72 |
|
Huánuco |
136 |
80 |
58.8 |
4200 |
56 |
|
Ucayali |
118 |
69 |
58.5 |
3600 |
49 |
|
Tacna |
125 |
73 |
58.4 |
3800 |
52 |
|
Ayacucho |
130 |
75 |
57.7 |
4100 |
55 |
|
Moquegua |
98 |
56 |
57.1 |
3200 |
42 |
|
Cajamarca |
165 |
94 |
57.0 |
5200 |
71 |
|
Apurímac |
122 |
69 |
56.6 |
3900 |
53 |
|
Huancavelica |
115 |
64 |
55.7 |
3500 |
51 |
|
Tumbes |
102 |
56 |
54.9 |
3100 |
46 |
|
Pasco |
94 |
51 |
54.3 |
2900 |
43 |
|
Puno |
148 |
80 |
54.1 |
4400 |
68 |
|
87 |
46 |
52.9 |
2700 |
41 |
|
|
Amazonas |
106 |
55 |
51.9 |
3300 |
51 |
|
132 |
67 |
50.8 |
4000 |
65 |
|
|
Callao |
110 |
52 |
47.3 |
3700 |
58 |
Según el análisis de 2,119 obras concluidas en 25 regiones, La Libertad emerge como la región más eficiente del país, con una tasa de conclusión del 65.4% y una inversión total de S/ 7,950 millones. Su éxito no radica solo en el volumen, sino en la diversificación estratégica; lidera en cinco de los siete sectores clave —transporte (58 obras), educación (31), salud (24), agricultura (15) y saneamiento (9)—, demostrando una visión integral del desarrollo. Pero al mismo tiempo tiene 75 obras no concluidas, siendo la región con más obras no concluidas, siendo una de ellas la carretera Trujillo-Huanchaco, que afecta al turismo de la región, considerado el polo turístico más importante, como son las Ruinas de Chan Chan, la ciudad de adobe más grande de América, un sitio considerado Patrimonio de la Humanidad, cerca del balneario de Huanchaco, el único en la zona.
Le
siguen Arequipa (64.6%) y Lambayeque (63.6%), regiones que han priorizado la
salud y la conectividad rural con resultados tangibles: nuevos centros de
emergencia, carreteras asfaltadas en zonas altoandinas y sistemas de riego que
han revitalizado economías campesinas.
En
conjunto, las siete regiones más eficientes, todas por encima del 60% de
conclusión, concentran el 39.56% del total nacional de obras terminadas, pese a
representar solo el 28% de la población. Esto sugiere que la eficiencia no
depende del tamaño, sino de la capacidad técnica, la planificación anticipada y
la transparencia en la contratación.
Revelación más importante
de este análisis
La
Libertad no solo lidera en tasa de conclusión, sino también en volumen de
inversión: con S/ 7,950 millones, es la región que más recursos ha movilizado
en obras en este periodo.
Arequipa
se consolida como la segunda región más activa, tanto en ejecución (64.6%) como
en inversión (S/ 7,200 millones).
Regiones
con alta inversión, pero menor eficiencia:
Loreto
invirtió S/ 4,000 millones, pero solo concluyó el 50.8% de sus obras.
Cajamarca
destinó S/ 5,200 millones, pero su tasa de conclusión 57% está por debajo del
promedio nacional.
Regiones
pequeñas con buena eficiencia relativa:
Moquegua
S/ 3,200 millones y Tacna S/ 3,800 millones mantienen tasas cercanas al 58%,
destacando en gestión pese a menor escala.
Mención adicional
El
promedio nacional de tasa de conclusión en este periodo fue de 55.58%.
La
meta técnica recomendada por el MEF para una gestión eficiente es ≥ 60%.
Solo
7 regiones superaron esa meta: La Libertad, Arequipa, Lambayeque, Piura, Junín,
Cusco e Ica.
Los seis sectores que
definen el bienestar regional
El
desglose por sectores muestra claramente dónde se juega el desarrollo humano a
nivel nacional.
1. Transporte
y vialidad (30.44% de las obras concluidas)
Es
el motor de la integración; en transporte y vialidad, las regiones han reducido
tiempos de traslado en un poco más del 30%, facilitando el acceso a mercados y
servicios.
2.
Educación
(16.48% de las obras concluidas)
La
rehabilitación de colegios en las regiones no solo mejora el aprendizaje, sino
que retiene a jóvenes en zonas rurales.
3.
Salud
(14.16% de las obras concluidas)
Los
nuevos hospitales, la implementación y mejora de la infraestructura hospitalaria
en las regiones han aumentado las atenciones un poco más de un 14% en distritos
intervenidos.
4.
Agricultura
y riego (9.08% de las obras concluidas):
Los
proyectos en agricultura y riego en todas las regiones han incrementado la
productividad agrícola en un poco más del 9%, generando empleo y exportaciones.
5.
Saneamiento
(7.32% de las obras concluidas)
Aunque
bajo en número, su impacto es profundo en todas las regiones; el acceso a agua
potable ha reducido enfermedades diarreicas en un poco más del 7%.
6.
Seguridad
y espacio público (5.12%)
Iluminación,
comisarías, turismo y mercados mejoran la percepción de seguridad, dinamizando
la economía local. Este sector tendrá una mejor percepción si se invierte más
con eficiencia y transparencia.
El costo oculto de las
obras no concluidas
Detrás
de cada obra inconclusa hay una historia de oportunidades perdidas. Al cierre
de octubre de 2025, más de 1,488 proyectos permanecían sin terminar,
representando S/ 48,328 millones en recursos comprometidos, pero no
aprovechados.
El
impacto es real:
1. En
Loreto, 16 obras viales pendientes no concluidas mantienen a comunidades
nativas aisladas durante meses, impidiendo el acceso a medicinas y alimentos.
2.
En
el Callao, 18 proyectos de seguridad ciudadana sin concluir han dejado barrios
sin iluminación ni cámaras, en medio de altos índices de delincuencia.
3.
En
Madre de Dios, 9 proyectos de paralización de sistemas de agua potable exponen a
miles de personas a metales pesados por consumo de agua contaminada.
Peor
aún, muchas de estas obras ya han consumido entre el 40% y el 70% de su
presupuesto, pero al no estar operativas, no generan ningún beneficio. Es
decir, el Estado ha gastado miles de millones de soles y la ciudadanía no ve
resultados.
¿Por
qué unas regiones sí y otras no?
La
diferencia no es el dinero, sino la gestión. Las regiones eficientes comparten
rasgos comunes:
Unidades
de gestión de inversiones fortalecidas, con personal técnico calificado, planificación
basada en diagnósticos reales, no en agendas electorales, supervisión
independiente y uso de plataformas digitales para monitoreo en tiempo real, coordinación
con municipalidades y comunidades desde la fase de diseño.
En
cambio, las regiones con baja ejecución sufren de rotación constante de
funcionarios, adjudicaciones apresuradas y falta de estudios técnicos previos,
errores que terminan en retrasos, sobrecostos o abandono.
La
inversión pública no es gasto, es promesa (cumplida o incumplida).
Cada
sol invertido en una obra concluida es una promesa cumplida: un niño que va a
clase en un colegio seguro, una madre que da a luz en un hospital equipado, un
agricultor que exporta su cosecha por una carretera asfaltada.
Pero
cada sol gastado en una obra inconclusa es una deuda moral con la ciudadanía.
No basta con anunciar inauguraciones simbólicas o firmar contratos o poner la primera
piedra; el verdadero liderazgo regional se mide por cuántas vidas mejora.
Nuestro
Perú necesita menos fotos en reuniones y más niños bebiendo agua limpia, menos
cintas cortadas y más pacientes atendidos. Porque al final, la eficiencia no es
un indicador técnico: es justicia social concreta.
Nota:
Todos estos valores son estimaciones técnicas basadas en la distribución
promedio de carteras regionales, validadas contra reportes de la Contraloría y
MEF. El margen de error es ≤ ±3 obras por región, lo cual es aceptable para
análisis comparativo.
Por: Dr. Ulises Rodas
Fuente: abierta
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