Por: Ulises Rodas
El año escolar 2025 comenzó oficialmente el lunes 17 de marzo de 2025,
según lo establecido por el Ministerio de Educación (Minedu) en la Resolución
Ministerial n.º 556-2024-MINEDU. En esta fecha, más de 6 millones de
estudiantes de colegios públicos regresaron a clases en todo el país.
Un día antes del inicio
de clases, el cantante Paul Flores, conocido como "El Ruso" y
vocalista de la orquesta de cumbia Armonía 10, recibió un impacto de bala
disparado por extorsionadores; el mismo que falleció la madrugada del domingo 16
de marzo de 2025. El incidente ocurrió alrededor de las 2:35 a. m. en la Vía de
Evitamiento, después de que la agrupación ofreciera un concierto en San Juan de
Lurigancho.
Este trágico suceso ha
generado conmoción en el país y ha llevado a las autoridades a tomar medidas
para enfrentar la creciente violencia. El presidente del Consejo de Ministros,
Gustavo Adrianzén, anunció la declaración del estado de emergencia en Lima y
Callao, autorizando el despliegue de las Fuerzas Armadas en apoyo de la Policía
Nacional.
Aquí cabe preguntarse qué está pasando con los operadores de justicia, Ministerio del Interior (Policía Nacional), Ministerio Público, Poder Judicial e INPE. ¿Dónde está el problema de la inseguridad nacional? En mi opinión, está en el Ministerio Público y el Poder Judicial. Se ha revelado una estadística en un medio de comunicación que indica que existen más de 1800 criminales liberados impunemente por la Fiscalía y el Poder Judicial, a pesar de que la Policía Nacional captura en flagrancia a los criminales y los fiscales los sueltan, y en algunos casos estos criminales son reincidentes, al haber sido capturados en operativos anteriores y que la Fiscalía tiene conocimiento. Este proceder de la fiscalía y del poder judicial envía un mensaje de impunidad en favor de los delincuentes.
Al respecto, José Luis Gil, un ex GEIN, habla
de un posible sabotaje, expresa que es muy fácil echarle la culpa al Ministro
del Interior y que el Congreso de la República pretenda censurarlo, sin hacer
un análisis exhaustivo de los hechos. Creo que el Congreso debe dar un vistazo a
la fiscalía y al poder judicial, en donde, en mi opinión, está el problema, y tomar acciones que le competen contra la
fiscal de la nación y el presidente del poder judicial. Que no están trabajando en coordinación con el
Ministerio del Interior y la Policía Nacional. Se puede decir que la justicia se
ha convertido en cómplice de la delincuencia en el país porque, al liberar a
delincuentes, saben perfectamente que volverán a cometer crímenes y asesinatos. Si queremos recuperar la tranquilidad de la población, el cambio debe empezar
por la justicia, vale decir, Ministerio Público y poder judicial; se necesita una
reforma urgente en estos dos operadores de justicia.
La presión política se centra
en el Ministro del Interior; el día 20 de marzo de 2025 a las 10.00 am se presentó ante el
Congreso de la República el Ministro del Interior para exponer las acciones y estrategias de su sector
en la lucha contra la inseguridad ciudadana, en un intento por evitar su censura. Durante su
intervención, Santiváñez destacó que, entre el 1 de enero y el 19 de marzo de
2025, la Policía Nacional ha detenido a 91,907 personas en 219,490 operativos a
nivel nacional. Sin embargo, señaló que el 92% de
estos detenidos fueron liberados, responsabilizando al Ministerio Público por
estas liberaciones. Además, el ministro atribuyó el incremento de la
criminalidad a las dinámicas migratorias permitidas por gestiones anteriores,
afirmando que su administración no abrió las puertas a esta situación. El
Congreso debatirá y votará el viernes 21 de marzo de 2025 las mociones de
censura presentadas contra el ministro Santiváñez. En mi opinión, el cambio de ministro
no será la solución al problema.
Existe un clamor nacional respecto a la inseguridad. Los recientes incidentes violentos, como el asesinato del cantante Paul Flores de Armonía 10 por extorsionadores, han generado una profunda preocupación en la sociedad peruana. En respuesta, colectivos ciudadanos han convocado a una marcha nacional contra la inseguridad para el viernes 21 de marzo en la Plaza San Martín de Lima, con la participación de destacados artistas.
Las estadísticas
reflejan un aumento significativo en la criminalidad: en 2024 se registraron 2,057
asesinatos en el país, comparados con 674 en 2017. Además, las denuncias por
extorsión ascendieron a 22,800 el año pasado, cuatro veces más que en 2017. La
sociedad peruana exige acciones efectivas para combatir la delincuencia y
garantizar la seguridad de todos los ciudadanos. Este clamor popular afectará a
los intereses partidarios de quienes pretenden ser candidatos en las próximas
elecciones presidenciales, diputados y senadores en el año 2026.
La creciente ola
criminal en el Perú ha captado la atención a nivel internacional. La violencia
y la inseguridad han aumentado significativamente en los últimos años, con un
incremento alarmante en los casos de asesinatos, extorsiones y sicariato.
Aquí
algunos datos registrados de mayor importancia:
1. Aumento de homicidios: En 2024, el país registró 2.057 asesinatos,
en comparación con 674 en 2017.
2. Extorsión descontrolada: Las denuncias por extorsión pasaron
de 5.000 en
2017 a 22.800 en 2024, lo que afecta a comerciantes y empresarios.
3. Crimen organizado: Bandas criminales locales y extranjeras han tomado
fuerza, aumentando la percepción de inseguridad en diversas ciudades.
4. Reacción del gobierno: Se ha declarado el estado de emergencia en Lima
y Callao, autorizando el uso de las Fuerzas Armadas para
reforzar la seguridad.
Juan Carlos Liendo,
exjefe de la DINI, advierte que, al declarar un estado de emergencia sin un plan estratégico,
las acciones planteadas por el Gobierno para combatir la inseguridad a nivel nacional
podrían ser ineficaces. Como ha sucedido con declaratorias de emergencia
anteriores en el Callao y otros distritos de la capital que no han tenido
resultados favorables.
Fuente: Fuente abierta

No hay comentarios:
Publicar un comentario